"Siempre imaginé que el paraíso sería algún tipo de biblioteca". Jorge Luis Borges
jueves, 19 de marzo de 2026
miércoles, 18 de marzo de 2026
lunes, 16 de marzo de 2026
17 de marzo Día del Cómic y del Tebeo
El
Día del Cómic y del Tebeo se celebra el 17 de marzo en España para reconocer la
importancia del cómic en la cultura y la historia del país.
Origen
y Significado
El
Día del Cómic y del Tebeo fue oficialmente establecido por el Consejo de
Ministros en España en 2022, con el objetivo de fomentar la difusión del cómic
y destacar su relevancia social y cultural. La fecha del 17 de marzo fue
elegida porque coincide con la publicación del primer número de la revista de
historietas TBO en 1917, un hito que marcó el inicio de la popularización del
cómic en España. El término "tebeo" se popularizó gracias a esta
publicación y se ha convertido en un término genérico para referirse a los
cómics en el país.
Os dejamos algunas recomendaciones para celebrar este día
El rey de la torre
El rey de
la torre nos cuenta cómo, a finales de los años ochenta, el
mal funcionamiento de un satélite de energía solar provoca la desaparición de
la electricidad en toda la Tierra, retrasando la evolución de la humanidad y
convirtiendo a la ciudad de Londres en un yermo en donde bandas rivales
peleaban unas contra otras en la desesperada lucha por la supervivencia.
Mientras la civilización se desmorona, unos pocos hombres intentan restaurar el
orden en mitad del caos… Hombres como Mick Tempest, el rey de la torre, que intenta imponer un poco de cordura. Un cómic
que nos permite disfrutar de la belleza y el dinamismo de las páginas de uno de
los mejores dibujantes de la historia del cómic.
Astro City MetroBook 1
En 1994 el
guionista Kurt Busiek y el dibujante Alex
Ross revolucionaron el mundo del cómic
con Marvels, una miniserie que narraba los primeros años de los
superhéroes de Marvel de una forma
muy realista y a través de los ojos de un periodista. Y solo un año después, en 1995, la pareja se
unió al dibujante Bret Anderson para llevar esa idea a la excelencia en uno de los mejores cómics de superhéroes de la
historia, ganador de numerosos Premios. Un cómic que no
tiene un solo protagonista, ya que la propia ciudad es el centro de las
historias. Esta serie también se adelantó a Planetary, de Warren
Ellis, y otras similares, en ofrecernos sorprendentes versiones de superhéroes
clásicos. Así, en sus páginas encontramos originales versiones de Batman,
Superman, Wonder Woman, los Cuatro Fantásticos o incluso el Joker.
Pero más que
una carta de amor al género de los superhéroes, que también lo es, este
cómic es una brillante reflexión sobre el
género, sobre los héroes, sobre lo que
nos hace humanos, sobre la sociedad actual... Que trata todos esos temas tan
importantes de una forma absolutamente brillante y siempre con un gran sentido
del espectáculo, la diversión y el humor. Y el espectacular arte de Anderson
(sobre diseños de Ross) le da un aspecto más realista que los cómics de
superhéroes habituales. Un cómic que os recordará los mejores momentos del
género pero desde un prisma totalmente innovador. Sin duda, uno de los mejores cómics de las últimas tres décadas, y no nos referimos solo al género de los
superhéroes. Destacar la traducción de Javier Olivares.
Kaiju 8
Un manga shonen que
narra cómo los Kaijus, una especie de bestia gigante, están arrasando Japón.
Para tratar de eliminarlos las Fuerzas de Defensa necesitan nuevos miembros. La
historia comienza con el joven Kafka Hibino, que trabaja como limpiador de
cadáveres de Kaijus. Sin embargo, un día, una misteriosa criatura convierte a
Kafka en un Kaiju y las Fuerzas de Defensa de Japón le identificaron con el
nombre clave de ‘Kaiju N.8’.
En el tomo número 9, otros
personajes como Reno Ichikawa entrenan duro para convertirse en el primer
portador en la historia del arma del sexto Kaiju. Kafka, por su parte, prosigue
sus esfuerzos aprendiendo técnicas de combate cuerpo a cuerpo con otro miembro
de las Fuerzas de Defensa, Hoshina.
Leviatán
Cuando un equipo de salvamento
entra en Leviatán, una nave que lleva años a la deriva por el espacio, se
encuentra con el diario raído de un joven llamado Kazuma. En él relata que, en
algún lugar de la nave, todavía se halla un superviviente de la catástrofe que
tuvo lugar en su interior. Al leerlo, los miembros del equipo descubren que,
años atrás, en un viaje escolar a la Tierra, Kazuma y sus compañeros de clase
se quedaron atrapados en la nave tras una explosión en el casco.
Junto a su amigo Futaba, Kazuma
escucha a hurtadillas una conversación del docente en la que confiesa que no
hay suficiente oxígeno para todos y que la única esperanza para sobrevivir es
la cámara criogénica que hay en el corazón de la nave. Sin embargo, esta solo
puede albergar a un superviviente, por lo que da comienzo una lucha sangrienta
por esconder este secreto al resto de las personas de la nave.
Marvels
Su propio
nombre lo indica: esto es un cómic Marvel, uno que transcurre en su vasto
universo, sí, y, sin embargo, no es una historia de superhéroes al uso. Su
protagonista es el fotógrafo Phil Sheldon, una persona normal que ha visto
evolucionar su mundo desde los años cuarenta mientras los hombres con capa,
alienígenas y supervillanos campaban a sus anchas por Nueva York. Un relato
íntimo y personal dentro de una existencia más complicada y épica que la
Biblia, un repaso a la mitología contemporánea sin salir del patio de tu casa.
El genio de la continuidad, Kurt Busiek, y el espectacular Alex Ross, que
entrega un realismo incomparable con sus ilustraciones casi fotográficas,
narran esta aventura que demuestra que algunas de las historias más humanas
sobre superhéroes son las que tienen los poderes como algo complementario,
parte del decorado.
jueves, 5 de marzo de 2026
8 de marzo. Día Internacional de la Mujer.
Cuando una mujer se pone las botas o Día Internacional de la Mujer
En un día como hoy queremos recordar todos los cuentos e
historias basados en mujeres que los narradores y las narradoras contamos:
personajes reales o de ficción, históricos o inventados, contamos sobre reinas,
princesas, campesinas o cortesanas, contamos historias sobre personajes
terroríficos como La condesa Sangrienta,
brujas o madrastras; o amables, sobre niñas, pequeñas cerilleras o bandidas
aguerridas. Contamos sobre seres extraordinarios como gigantas, hadas, ninfas o
sirenas (las de Andersen o las de la Odisea)...
Contamos
historias de mujeres pícaras; sensuales; sexuales; listas; tontas,
enamoradizas; vengativas; modélicas; perversas; putas o santas, contestatarias;
guapas; feas; flacas, gordas; insulsas o estrafalarias.
Contamos
sobre ellas sin pelos en la lengua, contamos los abusos cometidos hacia ellas o
por ellas. Construimos historias en las que las mujeres son las protagonistas o
las antagonistas; personajes principales o secundarios, mujeres que hemos
conocido o que nunca conoceremos, pero que quisiéramos conocer porque en
nuestro imaginario ya son tan reales como tú o como yo.
Quienes
contamos luchamos contra los arquetipos y también los perpetuamos.
Por
eso en un día como hoy quiero recordar lo que dice el artículo primero de Los
Derechos Humanos:
“Todos
los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como
están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los
otros”.
Eso
incluye a las mujeres, pero no siempre ha sido así, ni en todos lados es así.
No
es así ni en los cuentos.
Hoy
se celebra el Día Internacional de la Mujer y parece una celebración más, igual
que se le dedica una fecha al día del padre, al de la madre, al día del cáncer,
al día del amigo, del trabajo… pero detrás de esta fecha hay una historia y
ojalá fuese un cuento.
Fue
hace ya muchos años, el 8 de marzo de 1857, cuando un grupo de obreras, mujeres
que trabajaban en fábricas textiles, tomó la decisión de salir a las calles de
Nueva York a protestar por las míseras condiciones en las que trabajaban y se
sucedieron numerosas marchas y protestas.
El
5 de marzo de 1908 Nueva York fue escenario de nuevo de una huelga muy polémica
en aquellos tiempos. Un grupo de mujeres valientes reclamó la igualdad
salarial, la disminución de la jornada laboral a diez horas y exigió un tiempo
para poder dar de mamar a sus hijos y como protesta se encerraron en la fábrica
Sirtwoot Cotton.
No
sé el porqué, pero yo siempre las he imaginado encerradas en aquel lugar
contando historias: para vencer sus miedos, para sentirse acompañadas, para
matar esas tediosas horas de espera, para compartir eso que solo las historias
contadas de viva voz nos entregan: la certeza de saber que siempre hay algo de
ti en la historia contada y en el cuento escuchado, la certeza de saber que en
los ojos de quien cuenta y de quien escucha hay una verdad que va más allá de
lo cierto y lo incierto y que si te alcanza en el corazón permanecerá en ti
para siempre.
Las he imaginado encerradas en aquel lugar contando cuentos que explicaban el mundo o lo mostraban, historias que les hacían recordar que ellas también podían ser las dueñas de su destino, que eran reinas que tomaban decisiones y no princesas sin poder de actuación, historias que les hacían ver que la riqueza no reside en tener o no tener y que la dignidad no conoce de clases sociales, historias que les recordaban que estaban en lo cierto al querer un mundo mejor para ellas y sus hijos y sus hijas y su reivindicación comenzaba en esos cuentos.
Más de un centenar de aquellas
mujeres quedaron atrapadas en esa fábrica y murieron quemadas allí. El incendio
fue atribuido al dueño de la factoría como respuesta a la huelga.
El precio que pagaron por querer
una vida mejor fue muy alto.
Hoy era el día de contar su
historia.
Son muchas las mujeres que han
preservado nuestra memoria colectiva como nos recuerda Pep Bruno en su
artículo: “Algunas mujeres, todos los cuentos”.
Somos muchos las narradoras y
narradores que hacemos nuestras las reflexiones de Virginia Imaz en
“Narrar el 8 de marzo o como empoderarse desde el imaginario colectivo”.
Hacer visible lo invisible sí está
en nuestras manos, en nuestras voces. Casi siglo y medio después el mundo sigue
lleno de mujeres que se enfrentan a los mismos abusos que aquellas.
En 1919 en la II Conferencia
Internacional de Mujeres Trabajadoras celebrada en Copenhague, más de cien
mujeres aprobaron declarar el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer
Trabajadora. Lo hicieron para que no olvidásemos la historia de quienes
murieron por sus derechos y los de todas las mujeres del mundo y por la
igualdad con los hombres.
Actualmente el 8 de marzo se
celebra el Día Internacional de la Mujer (porque la mujer siempre trabaja).
Así que hoy no es una celebración
cualquiera.
Hoy no es un día más.
Es un día para contarle al mundo
que las mujeres contamos.
Para que los narradores y
narradoras recordemos esta fecha.
Es un día para tener presente que
los derechos y las obligaciones que tenemos han costado mucho de
conseguir.
Es un día para decir alto y claro:
Ni un paso atrás.
Y para celebrarlo la voz de tres
mujeres:
La de Gloria Fuertes:
...pero todavía hay gente que se asusta,
se asusta cuando una mujer se pone las botas
para pisar mejor el barro,
se asustan porque somos listos,
porque Dios está con nosotros;
ven que nos quemamos y no comprenden las llamas;
porque componemos canciones previsoras
y al avisar gritamos;…”
La de Marguerite Youcernar:
Qui serait assez insensé pour mourir sans avoir fait au moins le tour de sa
prison?
(¿Quién sería tan insensato como para morir sin haber rodeado al menos su
prisión?)
Y la de Alejandra Pizarnik:
Una mirada desde la alcantarilla
puede ser una visión del mundo
la rebelión consiste en mirar una rosa
hasta pulverizarse los ojos.
Por último, la recomendación de
tres cuentos, sobre tres personajes femeninos: Boule de Suif (Bola
de sebo) de Guy de Maupassant, Ojos de perro azul de Gabriel
García Márquez, El arte para los niños de Eduardo Galeano.
Paula
Carbonell
.png)







